Posts etiquetados ‘La voz dormida’

Sólo es ella. Da igual dónde esté, con quién y en muchas ocasiones lo qué esté diciendo. Es ella y nadie más. Esos ojos enormes y expresivos hasta su máximo exponente, su cara inocente pero dura a la vez, su forma de hablar, su gracejo andaluz… simplemente perfecta. Y precisamente ese es el mayor mal de La voz dormida. María León se come la pantalla. Te mete en su bolsillo en el momento en que se presenta con sus zapatos gastados y no te deja salir ni siquiera pasadas las horas cuando ya estás tranquilamente en tu casa. Actuación tan redonda sólo consigue minimizar al resto y dejarlos casi a la altura del betún. Comprendo que todavía existan muchas antipatías hacia películas que hablan sobre la Guerra Civil española y la época de la dictadura. Es una historia reciente en nuestro libro particular y levanta ampollas el ver plasmado en la gran pantalla a ‘los buenos’ y ‘los malos’. Pero por ese mismo motivo pido que se vaya ‘virgen’ a ver el nuevo trabajo de Benito Zambrano y que se intente quitar los prejuicios políticos y demás porque realmente es un momento para disfrutar de un personaje y su fortaleza en un entorno hostil para muchos.

Ya lo vi en su momento en la película que hizo Zambrano llamada Solas. Parece que tiene un don especial para dirigir grandes historias de mujeres sufridoras que aparentan físicamente algo que no tiene nada que ver con su personalidad. En una película muy bien ambientada con una fotografía oscura como el momento que vivían las mujeres encarceladas a la espera de hacer el paseillo hacia el pelotón de fusilaje, está Pepita (María León), una cuasi mujer que intenta ayudar a su hermana Hortensia (personaje defendido muy dignamente por Inma Cuesta), a punto de dar a luz, a librarse de la cárcel donde ha sido condenada a muerte por ser comunista.

Marc Clotet y Maria León

Marc Clotet y Maria León

A pesar de ese gran personaje hay varios ‘peros’ que no perdono. Por un lado el que Zambrano haya pasado de puntillas por la trama entre Pepita y Paulino me deja un sabor agridulce y una sensación un tanto rara de querer ver más pero a la vez entender que con pequeños toques (miradas, besos dados en el aire en la iglesia…) al final se dice todo. Por otra parte sobredimensiona a ‘los malos’ de una manera que chirría demasiado y que me deja demasiado fría ante una historia trágica que desgraciadamente muchos tuvieron que vivir en primera persona. Por esto me encuentro en la fina línea que separa el ‘me gusta’ al ‘no me gusta’ porque por una parte disfruté muchísimo con la actuación de María León que borda el personaje pero salí del cine con no mucho entusiasmo sobre la historia en sí. ¿Me quedo entonces con el ‘ni frío ni calor’?

Esa María León comedida pero enorme, frágil y triste pero dura y tenaz por conseguir su objetivo. Sus ojos azules. Su historia con Paulino. El beso dado a través del aire en la iglesia. Goya para ella YA!

El contar una historia trágica y real que deja frío. Muchos de los personajes están demasiado sobredimensionados y por lo tanto, poco creibles. La banda sonora en ocasiones me lleva a las ejecuciones del viejo oeste, no pega ni con cola.

Mayka Rodríguez

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