Empiezo a escribir estas líneas con miedo. El primer motivo porque voy a hablar de una película que ha levantado pasiones y odios a partes iguales y en segundo lugar porque el alma mater de este proyecto es EL DIRECTOR, y eso, quieras o no, me hace dudar si hago bien hablando de él y metiendo un poco el dedo en la llaga. Pero como soy valiente y esta entrada ya ha sido motivo de animadas conversaciones con más de uno me lanzo a la piscina y sólo espero que en los comentarios no me metáis mucha caña y tengáis en cuenta que es una humilde opinión 🙂

Después de cubrirme las espaldas con este mínimo prólogo pongo mi cabeza en la guillotina y casí sin mirar hablaré de La piel que habito y mi opinión sobre lo que está ocurriendo con el manchego más internacional, Pedro Almodóvar. Como resumen al sentimiento que tengo con respecto a uno de los realizadores españoles más premiados en los últimos años es ese dicho tan castellano de ‘cría fama y échate a dormir’. Sin lugar a dudas al cineasta nadie le puede discutir su importante papel en la industria cinematográfica española y la innovación y transgresión que mostró con sus películas en esa etapa ‘de laboratorio’ con la que inició su carrera. Rompió moldes, estéticas e incluso sensibilidades entre muchos espectadores ‘acartonados’ sacando del horno películas como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Entre tinieblas, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Átame, Kika entre otras muchísimas otras. Ahí están. En un época en la que el país renacía sobre todo en lo que se refiere a sus mentalidades, Almodóvar, con un par como diría aquel, hizo un cine con una realidad marginal y exagerada donde los personajes gratamente escandalosos provocaron las primeras iras y simpatías de los espectadores.

Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar

Y como los buenos pintores y artistas en general fue profundizando en sí mismo y quemando etapas con diferentes influencias. De esta manera, se plantó en una época en la que ya no era el único ‘valiente’ que mostraba una realidad que a muchos no les gustaba ver y los detalles que le diferenciaban se quedaban un tanto desfasados e incluso repetitivos. Para mi gusto, y siempre respetando a aquellos que alaban los inicios de Almodóvar, su etapa autobiográfica es la que me ha ofrecido lo mejor que he visto de él con sus dos joyas, Hable con ella y la oscarizada Todo sobre mi madre. A partir de ahí para mi comienza la cuesta abajo sin frenos.

Volver (parece que la más autobiográfica de todas) me dejó con una sensación fría de haber visto una película en la que el único objetivo que perseguía el director era demostrar plano a plano quién estaba detrás de las cámaras y con el único atractivo (para quién fuese un aliciente porque os aviso que para mi no) de que contaba con su nueva musa, Penélope Cruz. Por otra parte hablar de La mala educación es perder tiempo porque fue como una especie de insulto o broma poco graciosa que rayaba el mal gusto. Después llegaron Los abrazos rotos y aunque no acabó de gustarme del todo, subió un poco mi termómetro en cuanto al grado de empatía que tengo con respecto al cine del manchego.

La piel que habito

La piel que habito

Y así, con un brevísimo recorrido por esta vida de cine de Almodóvar, llego a La piel que habito. Si algo le puedo achacar a esta peli es que me ha hecho pensar, y mucho. Le he dado miles de vueltas, he tenido conversaciones sobre ella, he leído críticas y todavía no tengo muy claro de qué lado posicionarme. Hablando con un buen amigo, que esperó a que fuera al cine a verla para ‘discutir’ sobre ella, me dijo que está película había que verla con la perspectiva que da el tiempo y entonces nos daríamos cuenta de la gran obra que había hecho el manchego. Sinceramente no le quito razón, pero hoy por hoy, como no tengo un DeLorean para viajar al futuro, tengo que sacar mis conclusiones ahora…mañana Dios dirá 😉

El caso es que lo primero que digo y que he defendido desde que vi la cinta es que me parece muy valiente hacer una película de esas características y afrontar sin miedos las dificultades que entraña. La gran labor que hace el director con alguno de los actores me recuerda levemente a otras historias donde intenta de una manera magistral que el espectador que está viendo esa película tenga más simpatía, por decir algo, hacia la persona que lleva el monstruo dentro que con la víctima. El dibujo que hace de esos ‘malos’ es tan sutil y con un trasfondo tan bien hecho que entendemos cada acción que los mueve a hacer actos totalmente deplorables y que serían motivo de rechazo de cualquier otra manera (por ejemplo el papel de Javier Cámara en Hable con ella). Con esta base, el papel de Antonio Banderas me gusta bastante. En ocasiones lo veo demasiado sobreactuado pero desde un aspecto más global creo que lleva el traje de ese Doctor Frankenstein muy dignamente. El juego que se da en cuanto a la dicotomía de la venganza y el amor se encarna perfectamente en el personaje de Banderas, que cómo no, sufre un final esperado de casi ‘justicia divina’.

Antonio Banderas y Elena Anaya

Antonio Banderas y Elena Anaya

Y salvando eso junto a la increíble fotografía de la peli y ese ambiente gótico y en ocasiones axfisiante que a veces hace que se te olvide que estás viendo un trabajo de Almodóvar llega la larga lista de ‘horrores’ que para mi no tienen ningún tipo de defensa. Empezaré por uno en el que la gran mayoría de las personas con las que he hablado estamos de acuerdo. Me parece totalmente prescindible la mini trama del hijo (cubano??) de Marisa Paredes. Su aparición en la casa y todo lo que ocurre después no me aportó ningún tipo de información que no supiese ya o que no se diera algo más tarde y parece que para lo único que estaba puesto allí era para tener una escena de sexo. Por otro lado, ese sello de Almodóvar de romper momentos sumamente dramáticos con puntos de humor ‘azuloscurocasinegro’ son infumables y cero creíbles incluso teniendo en cuenta el ámbito en el que nos movemos de cierta ‘ciencia ficción médica’.

Y así es como el director le pega un tiro mortal a La piel que habito. Parece que no puede reprimir sus ganas de meter esas puntillas que a mi, personalmente, tan poco me gustan y que hacen que muchos que han ido a verla se queden simplemente con eso y no vean otros aspectos que son geniales. Entiendo que cada uno debe mantener su esencia y valoro el hecho de ver una película e identificar al director que está detrás pero creo que muchas cosas sobran en historias como ésta. No quiero pecar de mojigata porque en ningún caso lo soy pero me da la sensación que a veces la película se centra más en querer escandalizar a los presentes como por ejemplo con esa especie de Jardín de las delicias particular que se monta en una escena que jugar más con la historia de venganza y amor que tenía entre manos.

La fotografía y ambiente que genera en esta película tiene toques góticos en algunos momentos y aporta esa sensación de asfixia que da un punto más a La piel que habito. El papel de Antonio Banderas y su actuación es de lo mejor del último trabajo de Almodóvar.

La minitrama del hijo de Marisa Paredes es totalmente prescindible además de romper completamente la película. Parece un pegote que al director le hacía gracia y que nos coló en la cinta. Por otra parte, la misma Paredes, que me encanta, tiene una actuación simple y llana.

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comentarios
  1. Beatriz dice:

    A mi encantó. El juego excéntrico de Almodóvar me vuelve loca y La piel que habito estaba impregnadísima. Busca un centro para las películas fuera de lo normal. Coincido contigo que lo menos atractivo es el hijo de Marisa Paredes.

    Muchos besinos

    • comoconfuciodijo dice:

      Muchas gracias por participar Bea! es verdad que Almodóvar juega muchísimo con lo excéntrico y es algo que me gusta pero en ocasiones pasa la fina línea que separa lo genial de lo kitsch. Pero que haya películas que generen tantas discusiones me encanta! Un besote

  2. Jorge dice:

    No soy fan de Almodovar. La verdad es que mi favorita es Mujeres al borde, y el resto me suele aburrir. Soy más de Alex de La Iglesia o ahora Rodrigo Cortés, J.A Bayona o Jaume Collet Serra.
    Aún así mi gran amigo Juanma me la recomendò, y en cuanto salga en alquiler la veré.
    A mi me parece que Pedro está super sobre valorado.

  3. comoconfuciodijo dice:

    Yo también soy mil veces antes de Alex de la Iglesia o Rodrigo Cortés que de Almodóvar. Por cierto vi el trailer de la nueva peli de Cortés, Luces Rojas, y tiene una pinta increíble!!

  4. Chechu dice:

    Ganas de verla!

Gracias por participar!

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